jueves, octubre 23, 2008

En el Rancho de "JR"

Ayer en la tarde, un selecto grupo de gojudokas nos dimos cita en la parcela de Jorge Ramirez (JR) para inagurar su nuevo dojo. La invitación era para entrenar y luego comer un asadito.

El entrenamiento, a cargo de Sensei Jorge Rivera, fue al grano y luego de algunos minutos de calistenia y estiramientos varios, los 7 cinturones negros que habian llegado a la cita ya mostraban evidentes efectos de que el "calentamiento" estaba dando resultado.

Del hojo undo pasamos rápidamente a las técnicas en parejas y terminamos con sendos randori, para lo cual decidimos honrar al dueño de casa, haciendolo que combatiera por turnos con cada uno de los presentes... (esa fue ideal de Manuel)

Los combates fueron filmados por la cámara intrusa de Sempai Mario Infante, quien producto de un misterioso desgarro "entrenando Saifa", no vistió de blanco para la ocasión.

El entrenamiento culminó con el kata Tensho, con la ventanas del dojo nuevo completamente empañadas ( y cerradas para que no entraran los bichitos) y con la dueña de casa intentando decifrar los bufidos y resoplidos que venían desde la nueva construcción.

Luego de la ducha de rigor, nos esperaba el quincho de JR, con el carbón a punto para comenzar a asar, entrañas, longas y costillitas como aperitivos. El plato fuerte fue un jugoso lomo cocinado a punto por la mano experta del dueño de casa, acompañado por ensaladas verdes y mostos tintos de un excelente año.

Luego vino la larga conversa (hasta la 1am), la revisión de los videos de Mario y las risotadas y tomaduras de pelo tan típicas de este grupete de viejos y entrañables amigos.

Aprovechamos de saludar a JM, no solo porque estuvo de cumpleaños justo a la medianoche, sino porque nos anunció que tendremos despedida de soltero mas temprano que tarde.

Ya saliendo de Chicureo, con Andrés buscamos infructuosamente al corderito que vimos al llegar, con la idea de hacernos amigos e "invitarlo" para el próximo asado... (las ideas que hace aflorar un buen tinto). Imagino que nuestro ovino amigo sospechó de nuestras intenciones y se escondió pues no pudimos dar con el.

Bromas a parte, agradezco la hospitalidad de Mr. & Mrs. "JR" por todas las atenciones de que fuimos objeto anoche. De hecho quedamos tan encantados que pensamos volver este sábado... No habría problema, cierto?

Domou Arigatou!

Christian